martes 22 de noviembre de 2011

Morao II


Viernes, 18 de noviembre, 2011. 2130h. Palacio Municipal de Deportes, Jerez de la Frontera.

Guitarra: Diego del Morao, Paco Cepero, Pedro Carrasco “Niño Jero”, Juan Diego Mateos, Manuel Parrilla, Fernando Romero.
Cante: Diego el Cigala, Miguel Poveda, José Mercé, Manuel Molina, Juan Moneo “El Torta”, Manuel Moneo, Juana la del Pipa, Niña Pastori, Enrique Soto Sordera, Fernando de la Morena, Luis el Zambo, Joaquín el Zambo, Enrique el Zambo, Miguel Flores “Capullo de Jerez”, Lorenzo Gálvez “Ripoll”, Tomasa “La Macanita, Manuela Méndez “La Chati”, Mateo Solea, Felipa de Moreno, Pepe de la Joaquína, Mara Rey, Navajita Plateá.
Baile: Antonio el Pipa, Manuela Carpio, María del Mar Moreno, Angelita Gómez, Farruquito, Carpeta. Palmas y jaleo: Bo, Chícharo, Gregorio



"...Se presentó la casi totalidad de los artistas que se habían comprometido, y unos cuanto más. Muchos comentaron que ha sido como debería de ser la Fiesta de la Bulería, pero no fue momento para criticar ni valorar la actuación de nadie, ni la del Cigala o de Pastori…del Torta o del Capullo. Todo el mundo dio todo por Morao, y la barrera entre público y artista se hizo borrosa con el fluir de las emociones. Si es por decir algo, pues sí, nunca había visto a la Chati Méndez cantar con tanto empaque y energía, Antonio el Pipa defendió y ratificó su fama y Enrique Soto “Sordera” logró destacarse incluso entre tanta figura. José Mercé, ahora huérfano de guitarrista, grandioso como siempre, pareció entregarse incluso más esta noche..." E. Zatania. Crónica completa en deflamenco

"... Desde allí siguió las letras sui generis de Manuel Molina, y como no la mejor aportación de la noche. Por un momento, el tiempo pareció detenerse en la década de los 90. Juan Moneo 'El Torta' y Pedro Carrasco 'Niño Jero' aparecieron por el escenario. Menos locuaz que en sus últimas actuaciones, El Torta fue el que todos quieren escuchar, sí, ese que aparece cada cincuenta actuaciones, ese al que sus más fieles seguidores persiguen porque ya se sabe, si tiene el día.... Así fue, como una buena tarde de Rafael de Paula, Juan sacó la muleta y se plantó delante del toro con valentía. Taranto y cartagenera para empezar y hacer boca, y su repertorio más señero para continuar. 'Cuántos momentos, cuántas cosas me recuerdan que...'. Fue sólo entonar la letra y el público se volvió loco. Con esa fuerza y ese talento innato que posee, resulta difícil explicar las sensaciones transmitidas por el de La Plazuela. Fue como ponerse debajo de a una cascada. A ello contribuyó, porque su aportación supuso casi un cincuenta por ciento del resurgir del mejor Torta, la sonanta de Periquín. Fue él quien encendió la mecha y el que elevó su cante a las alturas. Ver para creer.

Desde allí Morao vio también cómo el patricarca de los Moneo, Manuel, descorchó el cante de su cosecha propia..." F. Pereira. Crónica completa en Jerez Jondo

















Foto: Juan Carlos Toro para
Diario de Jerez

"... Y llegó la explosión de júbilo. Tras su dezliz de hace unos días en una peña jerezana nada hacía presagiar que Juan Moneo “El Torta” iba a entrar en trance total y transmitirlo como él sólo sabe a todos los públicos. Capaz de acariciar el cielo tras haber pisado el infierno, Niño Jero lo llevó en volandas en una de sus intervenciones más gloriosas de los últimos años. Comenzó con taranto y cartagenera con letras alusivas a Terremotito y a Moraíto para desfogarse, brillante y dolorido al mismo tiempo, por bulerías. Ahí estaba todo su repertorio antiguo que grabó con Morao. Inmenso un Torta que cuando conecta hace templar los escenarios y los corazones. Tras él vendría el reposo con el cante grande y de quilates de Manuel Moneo, su hermano, quien hizo gala de ese eco prodigioso por siguiriyas y bulerías plazueleras acompañado por Diego del Morao..." J.M. Castaño. Crónica completa en Los Caminos del Cante

"... Manuel Molina se deshizo constantemente de la guitarra para cantar al cielo: “Moraíto, Manuel Moreno, sólo se me ocurre decir, que vivan los gitanos buenos”. Gitano y puro como pocos, Antonio El Pipa, con su tía Juana, levantando los brazos con ese aire tan majestuoso con el que derrama el arte a su paso. Y El Torta, aclamado por el público y por su querido Morao, en el cante por bulerías. Mucho arte, demasiado todo junto para asimilarlo, en un noche que desbordaba, y que tuvo al público ensimismado, a merced de los sentimientos que se pasearon por las tablas..." A. Domínguez Saucedo. Crónica completa en Andalucía Información